lunes, 23 de mayo de 2011

EL CONCEPTO DE CELEBRACIÓN LITÚRGICA DE MEDELLÍN A APARECIDA


Este concepto ha variando con respecto a estos dos documentos como son de Medellín y Aparecida, puesto que cada uno la enfoca desde perspectivas diferentes. En el documento de Medellín este concepto se verá más enfocado en la acción de Cristo, en cuanto a que ÉL es Cabeza y la Iglesia el cuerpo; entonces la concepción de liturgia siempre girará en torno a ese principio, tratando de dejar claro el compromiso o función de la liturgia dentro de la comunidad y cómo Cristo hace parte de ella, es en pocas palabras como una comunicación del Padre y la respuesta de su pueblo. Podemos claramente notar también que se usaba el término “Misterio de Salvación” que el de “Misterio Pascual” que es el que ahora se usa.

Es interesante darnos cuenta cómo los términos pueden cambiar en cuando a su significado, a su concepto dándole una dirección diferente, dependiendo del tiempo y en ocasiones interviene la necesidad del momento, pues puede que el conecto que tenía ya no corresponde a lo que lo paradigmas actuales exigen. En el documento de Aparecida podemos encontrarnos con otro tipo de concepto en cuanto a la liturgia, pero ya con otro direccionamiento, se hablará entonces de que la liturgia es sin duda, esa Eucaristía donde se hace Cristo presente, donde se conmemora ese misterio pascual, convirtiéndose ésta en el centro de la celebración. La comprensión de liturgia que nos expresará este documento será tratar de mostrarla como esa “cumbre y fuente”, puesto que será esa cumbre y fuente de comunión del pueblo de Dios, y todo esto con un fin, el de renovar la Iglesia, llevándola más a la praxis que a la simple teoría. Logrando de esta manera que se le dé a la celebración mayor calidad, principalmente al domingo.

domingo, 22 de mayo de 2011

LA ESPIRITUALIDAD LITÚRGICA


Bases teológicas de una espiritualidad litúrgica según la constitución conciliar sobre la liturgia


Sin duda el misterio pascual siempre tendrá, para todos los cristianos, esa denominación de alma de la espiritualidad por la esencia que ésta tiene, es decir, por ser el mismo Cristo quien se entrega en la Eucaristía. La Iglesia desde el acontecimiento de pentecostés celebra la Eucaristía, ese misterio pascual que nos acerca más a Cristo y nos recuerda ese gran acontecimiento en el cual él quiso quedarse con nosotros.

La muerte y glorificación de Jesús es el objeto de nuestra fe, por ello todo cristiano debe celebrar con fervor esta fiesta por excelencia y que todos nuestros actos tiendan a cumplir su voluntad para llegar así poco a poco a una configuración más íntima con él.

De todo el tema tratado, nos debemos quedar con algo muy importante y es la afirmación que hacen los benedictinos al afirmar que el Misterio Pascual se debe entender como ese misterio del culto. Es grato saber que en la liturgia podemos santificarnos puesto que ella es ese ejercicio del sacerdocio de Jesucristo y la práctica de él ayuda a que nos acerquemos más a su misterio salvador y con éste estar más cerca al padre; gracias a esto podemos dejar claro que, por ser tan sagrada, ninguna otra acción es igual a ésta.

La constitución conciliar tratará siempre de dejar claro que la liturgia es ese misterio de la Iglesia, en la cual la asamblea se reúne con fines festivos para la celebración de la pascual de nuestro señor, del cordero inmolado. Cristo no pudo entregar mayor tesoro a la Iglesia que la liturgia, ese espacio tan importante para todos los cristianos y que sin duda implica un gran compromiso para todos estos, pues la liturgia no solo se debe quedar en el en la celebración y ya, sino que debemos dar a conocer ese gran misterio que se nos da y que la Iglesia conmemora al congregarse la asamblea.

La liturgia comprende como sabemos, un carácter totalmente comunitario, lo que implica que cada uno debe poner sus talento al servicio de la comunidad para que la celebración sea más especial y no se vea división alguna sino que entre todos se reúnan y formen una sola asamblea con el mismo fin, adorar a Cristo redentor.

Para finalizar cabe rescatar lo que el autor quiso darnos a entender en cuanto a la liturgia, que debe entenderse como algo pedagógico, es decir, que es una buena herramienta para acrecentar la participación de los fieles dentro de ella.

lunes, 9 de mayo de 2011

PIA EXERCITIA- SACRA EXERCITIA- SACRA LITURGIA
El bosquejo terminológico que muestra el texto nos hace tener conciencia de muchas percepciones obtenidas de la liturgia por la manera en que es entendida. Me parece importante rescatar una frase con respecto a la liturgia que nos trae el texto “Todo lo que es liturgia es bueno y todo lo que en la vida de oración permanece fuera de la liturgia pierde prestigio y se coloca aparte”; esta frase logra plasmar el valor que tiene la liturgia, por tanto es deber primordial de la Iglesia el predicar y concientizar a los cristianos con el fin de llevarlos a la fe. Ahora, no debemos perder de vista que cristo fundó la liturgia, como nos lo aclara el texto, una tarde antes de su pasión, en la cual sabemos que rezó sólo.
El rezar o la oración cobra diferentes sentidos cuando se hace en comunidad o solo. El rezar en comunidad es propio o se hizo con la intención en participar en la Eucaristía, pero también se le insiste a los fieles la oración personal, en donde proponen la realización del oficio como mejor ejercicio de oración, antes realizado solo por monjes pero ahora tomando las de laudes y vísperas, están al servicio de todo el pueblo y no perder de vista que la oración personal debe ir siempre junta a la oración litúrgica.
Es necesario aclarar que la oración, independientemente sea comunitaria o individual, si es verdadera oración se llevará a cabo en el Espíritu Santo y en unión con Cristo. Es interesante ver el sentido que tiene la Iglesia al reunirse para el culto divino, ya que es un signo sacramental, deseado por Dios mismo de las oraciones interiores de algunos, la cuales suben a Él en Cristo y sin duda en el Espíritu Santo.
Por otra parte, no debemos menos preciar todo ese esfuerzo de la reforma litúrgica de concilio en involucrar a los fieles en la celebración de la Eucaristía, para que estos dejen de ser agentes pasivos y empiecen a ser esos agentes activos. Por otro lado se nos aclara que el sujeto del oficio divino es la comunidad de los fieles, la cual puede junto con el sacerdote realizar esta oración de la Iglesia.
Y a partir de este tema, la constitución tratará de enseñarnos que todas esas formas de oficio divino, no son reguladas por la Santa Sede, ya que no procede de ninguna autoridad, este tema es tratado en el artículo 13, donde tratarán los sacra exercitia (actos de culto de las Iglesias locales) y se distingue de los pia exercitia. En fin de todo esto podemos decir que la oración del pueblo encontrará su término en la oración del sacerdote o del que le represente, es decir, quien presenta ante Dios las oraciones de la comunidad.